La juventud es lo mejor que le puede pasar a cualquier
persona en toda su vida, ya que vives todas las experiencias recopiladas en
unos 10 o 15 años. Desde que estas en 4to año que comienzas con las rebeldías de
querer escaparte de la casa cuando tus amigos te dicen para ir a tomar o a una
disco todos sin que nadie sepa, como cuando ya estas en la universidad y
empiezan esos romances furtivos de los cuales ambos están claros que no son
nada pero se reclaman como si lo fueran, luego empiezan las pasantías en
trabajos de verdad y como en todo empleo eres más que atento el primer mes,
luego empiezas a echarte de vez en cuando las voluntades al hombro y consigues
a un simpatizante (jala bolas) que te quiere ayudar en todo, si eres mujer es
porque quiere conquistarte y si eres hombre y tienes carro es para que le des
la cola y no tener que pagar transporte, pero también aparecen los sonsacadores
que te dicen “es viernes vamos a tomarnos unas curditas después del trabajo” y
esas curditas resulta ser tremenda pea y con peo de novia o mama incluido.
Sin duda alguna quiero ser de esas personas que cuando
llegan a viejos y revisan su memoria para ver que han hecho en toda su vida se
den cuenta que aprovecharon a plenitud su juventud, que disfrutaron e hicieron
todo lo que pudieron y más, desde escaparse diciendo que van hacer un trabajo y
se van para la disco o a tomar, o lanzarse un fin de semana de rumba
desaparecido y cuando llegas el domingo a tu casa calarte ese reverendo de peo
que te van a formar tus padres pero que no le prestas mucha atención pues valio
la pena.
Cuando llegue a viejo quiero tener historias para
contarle a mis hijos y nietos, compartir con ellos y si en algún momento
necesitan un consejo de como manejar una situación, haberla vivido para poder
decirles lo mejor que pueden hacer. Vivir siempre con la primera y única persona
que me case y contarles a nuestros hijos las travesuras que hacíamos su madre y
yo desde que éramos amigos hasta que nos casamos. Decirles todas y cada una de
ellas de las travesuras que hice de niño y de grande, que mis hijos se sientan
orgullosos de su viejo y no ser como esas personas que llegan ha anciano
gruñones y con un resentimiento hacia su propia vida porque no la disfrutaron.
Claro esta, la vida no es todo buenos momentos, como una
montaña rusa los buenos y malos momentos siempre están en las subidas y
bajadas, pero poder decir que afronte con mi mejor sonrisa todo lo que me
deparo la vida es el mejor regalo y ejemplo que les podre dar a mis hijos y
nietos alguna vez, por eso pretendo vivir mis días como si fueran los últimos de
mi vida, diré cuantas cosas sienta, hare cuantas cosas quiera y si tengo que
pasar por un millón de relaciones antes de encontrar la ideal pues bienvenidas
sean las malas relaciones siempre y cuando el final del camino sea la esposa
con la que dure hasta que llegue a viejo.